Menú






Compañeros
Crear foro









Click: Afiliados Vip-Élite


Hogwarts
You Know You Love Me Rol




Bvlgaria
Théâtre des VampirestokyoBlood And SinPhotobucketCabaretHogwarts: Marauder TimeSpecialis RevelioVolterra Night Image and video hosting by TinyPic Image and video hosting by TinyPicLa obscuridad eternaA bizarre love story     Klinzmann Mental HospitalNomen Sapientiaehttp://secretname.forosactivos.net/forum.htm Academia St. Hathaway






Últimos temas
» Casting para Claudia
Jue Ene 29, 2015 12:29 am por Lirio azul

» Casting para Claudia
Jue Ene 29, 2015 12:29 am por Lirio azul

» Théâtre des Vampires
Miér Ago 27, 2014 6:07 pm por Tristán Evans

» Luccia Venturi
Miér Jul 30, 2014 6:29 pm por Tristán Evans

» Buenas tardes
Miér Nov 27, 2013 1:51 am por Luccia Venturi

» Los antiguos
Miér Jun 12, 2013 11:54 pm por erick roal

» Dudas
Vie Mayo 31, 2013 10:13 am por Armand

» Lydia Deetz
Mar Mayo 28, 2013 1:48 am por Capt. leon

» Juego de la Verdad.
Jue Abr 11, 2013 5:37 pm por Sayra Luk Richter


Periplo Musical (Alma D.)

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

default Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Tristán Evans el Sáb Dic 04, 2010 7:39 pm

No me lo pude creer, lo había hecho. Hace unos días había hablado con mis compañeros sobre el tema de traernos con nosotros alguien más, no les pareció mal, hasta que les revelé que era una mujer:
-Un ‘no’ rotundo.- sentenció Marc. -¿Qué te crees que es esto, Tristán? ¿Qué somos libres de hacer lo que nos plazca? ¡Somos un grupo! ¿No te cuerdas de las normas? ¡Las mujeres no nos benefician, las mujeres NO vienen con nosotros! ¡Cómo tendré que decírtelo!- Yo me había quedado inmutable en la ventana mirando el transcurso de los carros.
-¿Y quién es?- preguntó Kevin.
-¿Importa acaso?-
negué con la cabeza ciertamente desquiciado.
-¿Sabes lo que hacen las mujeres? ¿Lo sabes?- preguntó como loco Marc. –Destruyen todo lo que tocan ¡todo! Además de lo maniáticas que son. Para tirártela no tienes por qué traértela ¡la hostia!- Continuó gritando. Joder, pues sí que le había molestado.
-¿Sabes qué? No os he pedido permiso… solo os he avisado.- Comenté acercándome al grupo, muchos se quedaron con la boca abierta.
-¡Siempre haces lo que quieres! Si no fueras un genio… prescindiríamos de ti, tenlo por seguro.- Vete a la mierda Luck.
-Haced lo que os dé la real gana, pero mañana habrá una más.- Sí, así fue la discusión.
Aunque ya nos conocíamos desde hace unos años siempre me venían con lo mismo. Pero si es cierto que todos habíamos pasado por experiencias con mujeres, las cuales se habían interpuesto en nuestra carrera musical. No se volvería a repetir, y que no confiasen en mí me dolía.


Hice las maletas con lo fundamental, estaríamos fuera una semana, una muy intensa. Un tour por las ciudades más importantes del norte de Francia, Bélgica y Holanda. Ya llegaría el día en que cruzásemos el Atlántico, pero aún quedaría bastante para que eso ocurriese, oh América, un sueño.
Me molesté en hacer llegar una nota a la casa de Alma, avisándola del viaje. Aquella casa la había visto mientras paseaba, cuando pensaba qué hacer.

Un lunes por la mañana el carro que nos llevaría al puerto se detuvo en la fachada de su casa en Anderson 13, salí del carro nervioso, andando de un extremo a otro esperando a que bajase, si es que bajaba. Más de diez minutos no esperaría, no podía hacerles tal cosa a mis compañeros. Metí las manos en mi abrigo mirando las ventanas.

Tristán Evans

Mensajes : 355
Fecha de inscripción : 17/09/2010
Edad : 33
Localización : La Clave de Sol

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Alma Dupont el Lun Dic 06, 2010 5:05 pm

Me escondí tras la cortina de terciopelo, para que no pudiese verme desde la calle. Observé su silueta desde la ventana, preguntándome a mi misma, cómo pude aceptar irme con él. Eché un vistazo a mi habitación. Todo parecía sumirse en una extraña calma: mi maleta reposaba sobre la cama. Una vela consumía su ultima llama en la mesilla de noche. La nota de Tristán, abierta, sobre el escritorio, estaba arrugada de tanto leerla. Perdí la cuenta de las veces.

Mis dedos recorrieron las letras de esa carta por última vez, sintiendo su textura, reparando en su nombre al final del escrito.
Respiré profundamente y llamé al mayordomo con gran parsimonia.
-¿Charles? - al segundo estuvo en la puerta. Pero yo no reaccioné hasta más tarde. Me quedé ensimismada por trigésima vez, leyendo la nota de Tristán.
-¿Bajo el equipaje, señora? -
-Si. Dese prisa. Es tarde - me puse el abrigo y bajé las escaleras centrales de la casa. Abrí la puerta de entrada y camine entre los setos, directa hasta el carruaje. Charles acababa de meter la maleta en la parte de atrás, dentro de un compartimento. Y se había asegurado de atar todo el equipaje, para que no callera.

Noté un pinchazo horrible, al contemplar de cerca al bandido. Me sentía ridícula, dejándome llevar por la situación. Yo no hago este tipo de cosas. Pero si quería cambiar, ser una nueva persona, tenía que hacer un esfuerzo, aunque me costara la vida y el orgullo.

-¿Nos vamos? -ni un saludo le di. Pero yo era así. El cochero abrió el carruaje y quiso ayudarme a entrar dentro, a lo que yo me negué, sin coger su mano. ¿Estaba enfadada? Mejor pagarla con el cochero que con Tristán.

Esperé cayada, a que el joven entrase conmigo. Al momento el carruaje se puso en marcha. Escuché de fondo el trote de los caballos y mantuve mis ojos ocupados, mirando por la ventana, deteniendo mis pensamientos en la calle. No quería hablar. No sabía que decir. Estaba a punto de emprender un viaje con alguien, compartiendo de alguna forma secretos con ese alguien. Sus compañeros de gira... países... hoteles... conciertos... ¿Que haría yo el resto del tiempo?

Entonces vi un inmenso vacío bajo mis pies, negro y profundo, como una boca de lobo. No es que estuviese enfadada ¿Por qué iba a estarlo? Es que tenía miedo.

Alma Dupont
Humano - Clase Alta
Humano - Clase Alta

Mensajes : 454
Fecha de inscripción : 02/09/2010
Edad : 28

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Tristán Evans el Lun Dic 06, 2010 7:49 pm

¡Ay la Virgen! - ¿Qué hora es?- pregunté al cochero moviendo el pie, con un nerviosismo innecesario.
– Son las once y media, señor.- Hice un aspaviento con la mano. –Ah.- Reaccioné, girando sobre mis talones.
Justo a tiempo la puerta de su casa se abrió, miré hacia allí pensando que sería ella, pero no, era un hombre que llevaba una gran maleta en sus manos. Tras él, la inconfundible. Desvié los ojos de ella inmediatamente, algo inadmisible pues íbamos a estar la mayor parte del tiempo en grupo, o eso supuse. Tomé aire mirando cómo aquel hombre aseguraba el equipaje en la parte trasera, yo sonreí forzadamente cuando se despidió.


-¿Nos vamos? – Volví la cabeza hacia ella, no dije nada, solo me quedé mirando cómo entraba en el carro. La noté distante, si esa es la palabra adecuada. ¿Iba a preguntar por qué? ¿De verdad quería hacerlo? Me pasé la mano por la cabeza antes de entrar tras ella, sentándome delante suya. La miré de soslayo, sin saber qué decir, o cómo empezar. No había estado en una situación igual ¡en la vida!
Miré igualmente por la ventana, “a lo mejor se ha arrepentido, y se ha visto forzada a venir, si es así que lo diga ahora que está a tiempo…” pensaba mientras miraba como las casas quedaban atrás, comenzando así el camino hasta el puerto. “Joder, yo no leo los pensamientos, ni me gusta hacer suposiciones.” Me decía a mí mismo.
Descansé la cabeza en el respaldo mirando directamente a Alma, ¿quería ver cierta ilusión en sus ojos? ¡Qué locura! Me armé de valor.
- No quiero que esto sea un castigo para ti. Si quieres quedarte en tierra no diré nada.- dije con voz serena. – Y si realmente quieres venir, pues… no te preocupes porque no te molestaré.- la expliqué girando la cabeza para mirar de nuevo el paisaje.
Si quería libertad la iba a tener toda, igualmente tendría su espacio, si estaba así por mí, ya no tendría por qué preocuparse, ya me buscaba yo solito las situaciones violentas.
Apoyé el brazo en el reposabrazos llevándome la mano a la boca. No hacía un mal día afuera, una lástima que en el espacio que nos rodeaba fuera tan gris.

Tristán Evans

Mensajes : 355
Fecha de inscripción : 17/09/2010
Edad : 33
Localización : La Clave de Sol

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Alma Dupont el Lun Dic 06, 2010 9:18 pm

- No quiero que esto sea un castigo para ti. Si quieres quedarte en tierra no diré nada.- su voz me sacó de mis pensamientos. ¿Por qué diría eso? ¿Tan desagradable era mi comportamiento? – Y si realmente quieres venir, pues… no te preocupes porque no te molestaré.- Me quedé mirando su fachada, con una ceja levantada expresando sorpresa. Luego se llevó la mano a la boca. Tenia un estilo diferente al resto de la gente. Una forma de comportarse de lo más desairada. Sonreí ligeramente, mientras observaba su postura.

-Si no quisiese venir, no habría subido al carruaje. Ni os hubiese pedido llevarme con vos. Ni os estaría mirando, con tanto descaro, en este momento - así era. Pero eso no quitaba que estuviese aterrada ¿Volvería a ofenderle? ¿Serviría de algo este viaje? -Será toda una aventura, estoy segura -continué hablando con cierta picardía en mi tono de voz, perdiendo la vista en la calle, por segunda vez -Espero no causaros más desatinos - reí por lo bajo, sin maldad alguna.

El carruaje dobló la esquina, dejando a la vista el puerto. Las gaviotas planeaban en el cielo y el olor a pescado, inundaba mi nariz poco a poco. Había mucha gente, amontonada en colas, dispuestas a subir por las pasarelas de cada uno de los barcos. Un poco mar retirado, los pescadores preparaban las redes para salir a la caza y captura de alimento al océano.

Alma Dupont
Humano - Clase Alta
Humano - Clase Alta

Mensajes : 454
Fecha de inscripción : 02/09/2010
Edad : 28

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Tristán Evans el Mar Dic 07, 2010 1:41 am

Entorné los ojos ligeramente hacia ella, sin apartar la mano de mi boca, escuchando lo que decía, sin inmutarme. -Será toda una aventura, estoy segura – Entrecerré los ojos convenciéndome de que hablaba con serio.
– De acuerdo.-
murmuré dejando caer la mano. ¿Qué iba a decir? ¿Qué yo también lo esperaba? Si ni me imaginaba cómo podría ser, yo, que acostumbraba a estar solo con mi grupo en estos viajes, haciendo lo que nos gustaba, ganando dinero por ello, buscando la oportunidad de llegar al estrellato lo más rápido posible.
-Espero no causaros más desatinos –
Yo también lo esperaba, sonreí levemente volviendo a mirar por la ventana.
Puede que se hubiese enfriado un poco el tema, no sé.


A los minutos, a través de la ventana se divisaba el mercado de pescadores, para dar paso al increible puerto, yo estaba tan acostumbrado a esa rutina que me quedé perdido en mis propios pensamientos, en la manera en la debía presentarla ante mis compañeros ¿cómo la presentaría? ¡Por el amor de Dios! ¡Qué mierda!
– Yo solo espero que estés preparada para lo que te espera.-
intenté bromear, quizá salió muy forzado. – Aunque estoy seguro de que te desenvolverás sin problema. – Reposé mi mano en su rodilla, como una insólita muestra…bueno... para darle ¿fuerzas?, no iba conmigo ese tipo de cosas, así que no sabía cómo se hacía, me encogí de hombros y salí del carro.
Me quedé un segundo allí parado sin saber lo que tenía que hacer ¿tenía que esperar a que saliera? Miré a mí alrededor buscando algo. “Ya bajará ella sola…” pensé caminando hacia el cochero para darle unas monedas por el corto trayecto.
Ahora tenía que llevar yo mismo las maletas, no está la economía para andar con esas ayudas, tengo manos ¿no? Deshice la correa que amarraba las maletas y cogí a pulso la de Alma.

- ¡Dios! ¿Qué llevas aquí?- casi se me escaparon las palabras. La dejé en el suelo asombrado para coger la mía. Bueno, podría con las dos, porque era todo un machote.
Me abrí camino por la gente antes de llegar al revisor de los billetes. Mis compañeros ya habrían llegado, eso seguro.
– Todo en orden, pasen.- caminé titubeante por la pasarela, y dejé las maletas en el almacén, vale, bien, me había quitado un peso de encima.
Busqué con la mirada a mis compañeros, hasta dar con Jackson, sonreí levantando el brazo.

– ¡Cuánto tiempo!- exclamé acercándome a él.
–No vienes solo ¿eh?-
me susurró al oído, cuando estuve cerca.
–Es…bueno, ya la conoces, la señorita Dupont.-
Puse una mueca extraña al decir eso. –Este es Jackson.- le presenté moviendo la mano de uno a otro. -¿Sabes dónde está el resto?-
-Ah…pues están abajo, jugando a las cartas…ya sabes que no están precisamente contentos.
–explicó acercándose a mí para que la joven no nos escuchase, cosa que fue en vano.
–Ya.- Iba a añadir algo más, pero no quería pagar con él los malos rollos que tuviera con el resto.
-Voy a dar una vuelta por la cubierta.- Sí, sería lo mejor, para despejarme.

Tristán Evans

Mensajes : 355
Fecha de inscripción : 17/09/2010
Edad : 33
Localización : La Clave de Sol

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Alma Dupont el Mar Dic 07, 2010 3:51 am

– Yo solo espero que estés preparada para lo que te espera.- alcé una ceja, dibujando una gran sonrisa, aguantándome las ganas de reír ¿Con qué intenciones soltaría semejante comentario? Dejé correr mi imaginación, sólo por placer, sin importarme engañarme a mi misma - Aunque estoy seguro de que te desenvolverás sin problema. – no, no iba con esas... vaya... su mano cayó sobre mi rodilla de forma extraña ¿Pretendía animarme? que encanto. Aún más encantador comprobar su movimiento algo inseguro y torpe. No debía estar acostumbrado a ese tipo de cosas. Yo tampoco...

El carruaje se detuvo y el bandido se bajó primero. No esperaba un despliegue de educación por su parte. De hecho, odiaba la falsa cortesía. Si Tristán tenía un punto a su favor, era ser tremendamente desvergonzado. Reí por dentro, al tener semejante pensamiento y salí del carruaje con cuidado. El sol me deslumbró. Tuve que cubrir mis ojos con una mano, para que no me hiciese daño. ¿Donde se había metido Tristán?

-¡Dios! ¿Qué llevas aquí?- reí por lo bajo, acercándome a la parte de detrás, del coche. Observé al joven cargar con las dos maletas. Era muy cómico observar como hacía malabarismos para que ninguna callera. Sonreí de medio lado, contemplando su proeza y le seguí hasta el barco, prestando atención a lo que me rodeaba, hasta la pasarela:

– Todo en orden, pasen.- exclamó un marinero, con sombrero. Observé a Tristán, dejar las maletas en un gran almacén. Le esperé en la puerta, apoyada en una de las barandillas, disfrutando de la brisa. Le vi salir distraído, acercándose a un joven. Me sonaba su cara ¡Claro! ¡Del teatro! sus compañeros artistas, bohemios. Quien me lo diría a mí... verme rodeada de toda esta gente.

– ¡Cuánto tiempo!- exclamó acercándose a él. Me puse detrás de Tristán discretamente. Su amigo susurró algo en el oído del Bandido, que no pude escuchar –Es…bueno, ya la conoces, la señorita Dupont.- ¿y esa mueca? Al parecer no me esperaba nadie. O no era oportuna mi incorporación al grupo. Bueno... a mi ellos me daban igual. No había venido para jugar al poker con el grupito... –Este es Jackson.- le miré como a un gusano aunque la sonrisa cordial se dibujase en mis labios -¿Sabes dónde está el resto? -
Siguieron cuchicheando como porteras. Bufé de aburrimiento, haciendo volar un mechón de mi cabello y me dispuse a investigar el barco.

Encendí un cigarrillo con sumo cuidado y anduve a paso lento y cansado. Me dieron ganas de coger la petaca. Pero no podía remangarme la falda delante de todo el mundo.
Todo era tan extraño... el puerto era el mismo de siempre. El mismo mar, el mismo aire ¿Entonces? ¿Por qué me sentía tan rara? sabía la respuesta; Tristán.
Para colmo él estaba más extraño de lo habitual. Quizás agobiado por la gira, por el éxito, la fama... no lo se.

Vi como el bandido se acercaba andando, por la zona en la que yo me encontraba. Caminé hasta él, cediéndole uno de mis cigarrillos. Siempre era yo la que terminaba robándole uno a él.

-Intuyo que no es grata mi compañía. Al menos para uno de tus amigos -sonreí pícara. Si era así, me iba a divertir de lo lindo, torturando al tal Jackson. Extendí la mano a lo largo de su brazo -¿tengo mi propio camarote o tengo que compartirlo contigo? -pregunté de forma muy sugerente. Aspiré el humo con fuerza, soltando su brazo ¿Aún seguiría enfadado conmigo?


Alma Dupont
Humano - Clase Alta
Humano - Clase Alta

Mensajes : 454
Fecha de inscripción : 02/09/2010
Edad : 28

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Tristán Evans el Mar Dic 07, 2010 1:37 pm

Anduve un poco de aquí para allá esquivando a los tripulantes y viajeros, qué agobiante se vuelve todo.
Me quedé mirando cómo soltaban las amarras, un proceso entretenido, dentro de nada iríamos rumbo a Ámsterdam.
Caminé sin mirar, por lo que cuando miré hacia el frente me encontré de bruces con la gatita, tan resplandeciente como siempre, quizá también tuvo que ver que el sol le daba de lleno, no lo negaré.
Me ofreció uno de sus cigarrillos, no lo rechacé, claro que no. Lo cogí y jugueteé con él nerviosamente.
-Intuyo que no es grata mi compañía. Al menos para uno de tus amigos.- No es tonta, se había dado cuenta. Su mano recorrió mi brazo, no se podía estar quieta nunca, vale yo tampoco.
- ¿tengo mi propio camarote o tengo que compartirlo contigo? –
Sonreí con una cara que daba a entender un “¿Estás de broma?”
Cogí la mano que sostenía su cigarrillo para que volviera a darle una calada, así podría prender mi cigarro, no tenía ganas de coger la caja de cerillas. Cuando retuvo el filtro entre sus labios carmesís me acerqué a ella para juntar los dos extremos, aspiré profundamente sin dejar de mirar sus intensos ojos, a los segundos ya estuvo encendido ¡y menos mal!
Pues sí que lo necesita, pensaba separándome de ella.
– Éstos irán haciéndose a la idea. No les queda otra.- Alcé la cabeza hacia arriba cuando una humareda negra comenzaba a salir de las chimeneas, un fuerte pitido resonó por todo el puerto.
– Te aseguro que no permitiré comentarios fuera de lugar, porque solo yo puedo hacerlos.-
Me jacté sutilmente guiñándola un ojo. –Jackson es un buen tipo, él no me preocupa.- retomé el tema principal ignorando lo que había dicho con anterioridad.
–Si quieres puedes empezar a ganártelos…aunque no estás aquí para eso ¿verdad?- Me brillaron los ojos al decir eso, de nuevo me acerqué a ella hasta tal punto que la obligué a dar unos pasos hacia atrás, dejándola sin escapatoria en una de las barandillas de la proa, qué hobbie más genial.
La mano que tenía libre se había posado en su cadera mientras que la otra sostenía el cigarro.

–Estoy seguro de que lo conseguiremos, o conseguirás, si lo prefieres.- dejé que mis pupilas surcaran su apetitoso rostro, ¿qué imagen estaríamos dando al exterior? Imposible que se figurasen lo que realmente éramos o había entre nosotros.

– Claro que tienes tu propio camarote.- reí graciosamente. –No creo que fuera una buena idea compartir habitación, no querrás desconcentrar al músico. No sabes con qué facilidad se distrae ahora.- le confesé con una sonrisa sugerente. Y era verdad últimamente no daba pie con bola. Me llevé el cigarro a los labios.
–Ven, te lo mostraré.- cogí su mano y me dirigí con ella hacía las escaleras que daban a los camarotes de la planta -1.
–Y si te molesta codearte con nuestra ralea siempre puedes pedir un camarote en la parte de arriba.-
Sugerí sin saber lo que opinaba de ese tema. Cuando llegamos a su puerta la abrí con su respectiva llave.
–Era de lo mejorcito que había aquí abajo.-
expliqué, haciéndome a un lado. Era una habitación oscura, con una cama aparentemente cómoda, con las paredes revestidas de madera, no tenía un especial lujo, era lo justo y lo necesario, nada apropiado para ella, pero no podía ofrecer otra cosa, ya me gastaba yo gran parte de mi salario en mantener mi magnifica habitación en el Claridge’s, porque antes muerto que sencillo.
Me quedé en silencio mirando la gente que pasaba por delante de nosotros.



[Off: Lo sé, lo sé xD]

Tristán Evans

Mensajes : 355
Fecha de inscripción : 17/09/2010
Edad : 33
Localización : La Clave de Sol

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Alma Dupont el Mar Dic 07, 2010 9:26 pm

Aceptó mi cigarro, tomándose la libertad de encenderlo con la llama del mío ¿No sabía que se podía quemar? Aguanté su mirada hasta el final, sin dejar de retarle. No permitiría hacerle creer que me intimidaba. Yo era mucho más fuerte.

– Éstos irán haciéndose a la idea. No les queda otra.- así que... no andaba mal encaminada. Sonreí traviesa ¡Qué divertido! torturar a sus amigotes, era un arma de lo mas sugerente, en el caso de que las cosas se pusiesen feas. Seguro que sacaría de quicio al bandido – Te aseguro que no permitiré comentarios fuera de lugar, porque solo yo puedo hacerlos.- si seguía tentándome... cuanto más me prohíben, más me excito -Jackson es un buen tipo, él no me preocupa.- no me importaba lo más mínimo ninguno de ellos y me estaba aburriendo como una ostra, con tanto palabrerío. Observé el mar, lo profundo que era. Mientras, el bandido, siguió hablando -Si quieres puedes empezar a ganártelos…aunque no estás aquí para eso ¿verdad?- alcé la vista descaradamente. El brillo de mis ojos parecía reflejarse en su mirada, del mismo modo. Negué con la cabeza, como una niña buena, simulando un puchero. Me dejó contra las cuerdas ¡Mejor dicho! contra la barandilla. Yo seguí inmóvil, a pesar de notar como sostenía mi cintura con una de las manos. Podía sentir su calor atravesando cada capa de tela, hasta llegar a mi piel.

-Mi única intención... - susurré acercándome a su rostro, con los ojos entrecerrados. Mis pechos rozaron el suyo -...es libraros del estrés, que supone una gira, de semejante calibre - me dieron ganas de tirarle contra el suelo y merendármelo allí mismo, delante de todo el mundo, sin ningún tipo de recato. Controlé mis impulsos, aspirando el dulce humo de mi cigarrillo.

–Estoy seguro de que lo conseguiremos, o conseguirás, si lo prefieres.- si seguía mirándome de aquel modo, cometería un pecado capital -Claro que tienes tu propio camarote.- suerte que cambió de tema –No creo que fuera una buena idea compartir habitación, no querrás desconcentrar al músico. No sabes con qué facilidad se distrae ahora.- bufé, riéndole la gracia con gran descaro. En aquel barco nadie me conocía, menos aún la gente de mediana y tercera clase ¿Qué me importaba comportarme de malas maneras? Noté la adrenalina en las palmas de las manos y en los dedos de los pies. –Ven, te lo mostraré.- si fuese cristiana, hubiese dado gracias al señor. Volví a notar las partes de mi cuerpo, libres.

Tiré el cigarrillo al mar y seguí a Tristán hasta la planta baja. Los suburbios para mí...
–Y si te molesta codearte con nuestra ralea siempre puedes pedir un camarote en la parte de arriba.- no fui consciente de lo que me esperaba, con tanto pensamiento rondándome por la cabeza, antes de emprender el viaje. Si llego a estar atenta, habría reservado yo misma unos camarotes en primera clase, a mi nombre. Que le vamos a hacer... el bandido abrió la puerta, temiéndome lo pero. Tiembla Alma, tiembla...

–Era de lo mejorcito que había aquí abajo.- Nada más ver el cuarto me horroricé. Estaba muerta de asco antes de que abriese la puerta... ¡Que paredes más tristes! ¡Ni un cuadro! ¡Ni un adornito! ¡Por favor! ¡Esto es peor que la muerte! ¿Habría ratas? intenté controlar mi nerviosismo. Sentí que uno de mis ojos, tildaba contagiándose de un extraño tic.

-Me encanta- dije con voz seca, llegando a la ironía sin problema. Caminé con cuidado por la habitación y me senté encima de la cama, comprobando su estabilidad. Los muelles sonaron bajo la colcha -Acogedor -sonreí con mofa. Me quedé mirándole. Estaba junto a la puerta de mi camarote y por mi mente pasaron infinidad de ideas... -¿Podéis acercaros un momento? -pregunté levantándome de la cama. Me quedé de espaldas a él y retiré el pelo de mi cuello. Giré el rostro para mirarle -¿Os importaría desabrocharme el vestido? Yo sola no puedo - intenté que mi voz sonase desdeñosa, sin darle importancia a la situación. A pesar de que, mi mente calenturienta, buscaba la provocación -Se que sois todo un experto, en esta materia - solté una risotada floja, observando la mesilla de noche, frente a mí. A saber cuantos vestidos había arrojado al suelo... Pasé la mano, alrededor de mi cuello con suma delicadeza y me deshice de los zapatos en un pis-pas -Me pondré algo más cómodo - el conjunto que se escondía bajo mis ropas era de lo mas... tentador.
Tentador, incluso para un mojigato.

Alma Dupont
Humano - Clase Alta
Humano - Clase Alta

Mensajes : 454
Fecha de inscripción : 02/09/2010
Edad : 28

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Tristán Evans el Mar Dic 07, 2010 11:56 pm

Me asomé por la puerta cuando dijo que la encantaba. – Seguro que sí.- le contesté con la misma ironía, bueno al menos podía fingir un poco, no le costaba nada.
Que diera gracias a que no me ofendía con facilidad… aun viniendo de ella.
Me giré bruscamente cuando alguien me chocó el hombro.

– Un poco más de cuidado...-
Me quejé alzando la mano de mala manera, el hombre se disculpo rápidamente, pero es que me daba exactamente igual. Quizá hubiera montado una bronca de no ser porque tenía mejores cosas que hacer, y tanto que sí.
Volví mi atención a la triste actuación de Alma. Estaba sentada en la cama, solo diré eso ¡solo diré eso!


-Acogedor – Yo asentí cruzándome de brazos. Parece que la niñita mimada no ha sufrido este tipo de ambientes, bueno quizá esta "no tan nueva" atmosfera, fuera bueno para su “recuperación”, hay que buscarle un lado positivo ¡por el amor de Dios!
-¿Podéis acercaros un momento? –
Mal…mal, peligro en sus ojos, corre.
– Claro.-
Avancé cerrando la puerta tras de mí, como algo mecánico. ¿Qué culpa tengo yo? Odiaba ser tan débil (en ese sentido) ¡Irme, tendría que haberme ido!
Se levantó muy insinuante ella, quedando de espaldas a mí ¡eso, eso no se hace! Se queda sin postre al final. Intenté relajarme, joder, que estamos por la mañana, qué fuerte empezamos, y ya me temía que íbamos a estar así todos los días, sino ponía remedio por medio.
Además tendría que estar acostumbrado. Puede que uno nunca se acostumbre a esto, al menos no uno que lo desee de verdad.

-¿Os importaría desabrocharme el vestido? Yo sola no puedo.- ¿Por qué querría desabrochárselo? Si iba muy mona ella con el vestido. Además aún no habían bajado su equipaje al camarote.
- ¿Cómo negarme?-
pregunté sintiéndome estúpido, o tal vez utilizado.
-Se que sois todo un experto, en esta materia – Que manera de tomarme el pelo. Oí el sonido de sus tacones al caer uno sobre otro, ¿por qué, Dios? -Me pondré algo más cómodo – Levanté las manos hasta llegar al cierre de su vestido, en un abrir y cerrar de ojos se lo podría haber quitado.

-¿Te pondrás algo más cómodo, dices? Dime el qué.-
Mis manos pasaron por su espalda, inclusive su cuello, no pude evitar pegar mi cuerpo al suyo. - ¿Por qué haces esto? – pregunté lentamente en su oído.
- ¿Te sientes bien siendo así continuamente? Bueno, no me mal interpretes, a mi me encanta.
-Demasiado, ese era el problema.- Pero si hemos dicho que te ayudaría no sé si acostarnos sería…la mejor manera de rehabilitarte de tus propios demonios. – Fui yo quien se giro alrededor suyo para mirarla, esperaba que no se hubiera ofendido.
- Me sería tan fácil satisfacerte.- miré a la cama de reojo, jodido. –Pero lo que yo quiero satisfacer es algo muy distinto, más profundo ¿me sigues?- quise saber, le eché el pelo hacia atrás con ambas manos. Mi cuerpo decia sí, mi cabeza decía no.
–Y yo mismo me pondré a prueba… No sabes lo difícil que es para mí tomar esta decisión.-
Al fin y al cabo no quería que el viaje fuera en balde, y no quería confundir las cosas, ni mis sentimientos, en el caso de tener.
Así su mano para que se sentara en la cama, y lentamente cogí los tacones que se había quitado previamente. Después me senté junto a ella mirando al frente.
-¿Qué opinas?

Tristán Evans

Mensajes : 355
Fecha de inscripción : 17/09/2010
Edad : 33
Localización : La Clave de Sol

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Alma Dupont el Miér Dic 08, 2010 1:44 am

Reconocí el sonido de la puerta. Como se cerraba. Luego sus pasos, aproximándose a mí.
-¿Te pondrás algo más cómodo, dices? Dime el qué.- No contesté. Me limité a saborear el momento, por así decirlo. Cerré los ojos, al sentir sus manos surcar mi espalda. Luego noté el calor de su cuerpo, pegado a mí - ¿Por qué haces esto? – ¿Cómo? ¿Alguien ha pedido un cubo de agua fría? yo no... -¿Te sientes bien siendo así continuamente? Bueno, no me mal interpretes, a mi me encanta - ¿Qué le encantaba? ¿Y por qué seguía con el vestido puesto? ¿Se había dado un golpe en la cabeza? cerré la boca con fuerza, rabiosa como un gato - Pero si hemos dicho que te ayudaría no sé si acostarnos sería…la mejor manera de rehabilitarte de tus propios demonios. – En el fondo, sabía que tenía razón. Pero... yo tenía que satisfacer de alguna forma mi apetito ¡Y él... me estaba rechazando! caminó hasta situarse frente a mí. Cambié el rostro, antes de que pudiese ver mi enfado - Me sería tan fácil satisfacerte.- ¡eso! restriégalo por mi cara, maldito bastardo -Pero lo que yo quiero satisfacer es algo muy distinto, más profundo ¿me sigues?- ¿A qué se refería? le miré con cierta duda en el rostro, como si me estuviese hablando en chino. Apartó mi cabello... -Y yo mismo me pondré a prueba… No sabes lo difícil que es para mí tomar esta decisión.- ni que estuviese siendo la decisión de su vida. Asentí con la cabeza, como si entendiese lo que me estaba contando. Nunca antes, nadie, me descolocó... ¡tanto! cogió mi mano y me sentó junto a él, en la cama -¿Qué opinas? - asentí con la sonrisa congelada y los ojos perplejos ¿Dónde estaba el bandido? me desconcertó que ahora fuese una ancianita de la caridad. No sabía si tomármelo bien o mal. Estaba en blanco. Creo que esto ya me había pasado con él. Si... alguna vez. Quedarse en blanco es una sensación extraña. No sabes que cara poner, ni que decir. No hay pensamiento, ni idea, ni siquiera un boceto. Sólo la nada, ocupando tu cerebro.

-¿Podéis dejarme sola? Quiero deshacer la maleta y ordenar un poco mis cosas - Más bien mi cerebro. Recité la frase, monocorde, con una neutralidad aplastante.
¿Qué otra cosa podía decir? Tenía que poner en orden mis prioridades. Tristán se ofrecio a salvarme, a su modo ¿Qué modo sería ese? Lo desconocía...

Alma Dupont
Humano - Clase Alta
Humano - Clase Alta

Mensajes : 454
Fecha de inscripción : 02/09/2010
Edad : 28

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Tristán Evans el Miér Dic 08, 2010 2:48 am

El silencio inundó la estancia, no era una buena señal, pero dentro de lo malo…
-¿Podéis dejarme sola? Quiero deshacer la maleta y ordenar un poco mis cosas – Agaché la cabeza mirando los tacones que tenía en las manos. ¿Tenía que enfadarme? No. ¿Entonces qué? Me levanté de la cama dejando los zapatos en el suelo, uno junto al otro, y antes de que se me olvidase dejé la llave de su camarote en la mesa de la cómoda, y salí de allí sin mirarla si quiera, cerrando la puerta evitando un portazo.
Intenté no pensar en nada mientras salía de aquel estrecho pasillo que me estaba agobiando ¡como el solo! Además ¿Qué iba a deshacer? No valía la pena deshacer nada, el trayecto era de menos de veinticuatro horas…
Me quedé parado en las escaleras ¿era una maldita escusa? “a lo mejor ya no quiere verme más.” Apreté la barandilla con fuerza y continué subiendo. De nuevo estaba en el exterior, un poco de oxigeno, y de brisa marina, quizá me sacaran a flote. No quería ni fumar ya, pensarlo me recordaba horriblemente a ella, cuando me quedaba mirando al mar, me entraban ganas de tirarme y alejarme de allí.


-¡Tristán! ¿Dónde te metes?- Era la voz de Kevin a mis espaldas, me giré sobresaltado.
–Ah…Hola. Estaba en el camarote mirando unas ‘cosillas’.- mentí sin ganas. ¿Por qué decirle la verdad? Seguro que ya se lo olía.
– Como siempre ¿no? ¡El caso! Te estábamos esperando…
-Pues aquí me tenéis.- Me metí las manos en los bolsillos y le seguí, nos encaminamos hacia otras escaleras, donde nos gustaba estar, creo. Al llegar a bajo se podían escuchar unas graves carcajadas:

-¿Tristán? ¡No puedo creerlo! Creí que nos habías abandonado por esa…esa…- Rápidamente miré a Jackson que se quedó en una esquina mirándome, seguro que ya les contó algo.
-Señorita…- Le ayudé a terminar la frase.
-Sí, exactamente. Mira compañero, no es por nada, solo un consejo de músico a músico ¡Céntrate!- Marc comenzó a reírse dando codazos a Kevin y a Luck. Me estaba pareciendo una real mierda toda esa basura que estaban diciendo, y al final acabaría hartándome.
-¿Qué pasa? ¿No habláis de otra cosa? ¿Queréis oír un consejo? Ensayad que os hace falta.- Salí de allí dando fuertes pisotones en la madera que crujía bajo mis pies.

Jackson salió a mi busca:

-¿Se puede saber qué te pasa?- preguntó alzando los brazos.
-Joder ¿es que no te das cuenta? Parece que me quieren hacer la vida imposible. ¡Dime qué mal he hecho! ¡Di!
-Las novedades a veces no son recibidas con agrado, entiendelo.- Justificó a su manera. –Si te sirve de consuelo…yo estoy contigo.
-Oh sí, qué gran consuelo Jackson.- Le interrumpí sarcástico alejándome de él para sentarme en un banco, quería estar solo.

Tristán Evans

Mensajes : 355
Fecha de inscripción : 17/09/2010
Edad : 33
Localización : La Clave de Sol

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Alma Dupont el Miér Dic 08, 2010 6:57 pm

El bandido aceptó dejarme sola, no sin antes depositar la llave de mi camarote, encima de la
cómoda. Temí que pensase que yo no tenía remedio. Algo que en realidad, desconocía.
Me puse los zapatos y esperé un tiempo, antes de volver a salir, para no encontrármelo.
Abrí la puerta y observé el pasillo. Aún había gente, yendo de un sitio a otro. Algunos
camarotes se cerraron, dejando la estancia menos cargada. Un joven con una boina pasó a mi
lado muy sofocado, cargado de maletas.

-¡eh! ¡Tú! -llamé al chico. Este se dio la vuelta con dificultad sin llegar a parar el ritmo -¿Algún sitio donde se pueda beber? - necesitaba más de un trago... Me miró de arriba a abajo con extrañeza. Se preguntaría que diantres haría una mujer así en aquel lugar. Dudoso, respondió a mi pregunta:

-Pues... nosotros bebemos y jugamos al poker, al final del pasillo. La clase alta... no tengo ni idea -sonrió confuso -creo que se ha equivocado de piso -

-No me digas... - bufé, poniendo los ojos en blanco. Cuando el muchacho se marchó, me dirigí
a donde me había dicho. Caminé hasta el final del pasillo y abrí la puerta con cuidado.
Una pequeña salita quedó ante mis ojos. Habría cinco o seis personas, apestaba a tabaco y
cada dos por tres reían, al ganar en el juego. Una barra con un barman, al fondo de la sala.
Allí parecía de noche, porque la luz era escasa. Una moqueta verde, cubría el suelo. Todos
eran hombres. Nada nuevo.

Pedí una copa de Bourbon y encendí un cigarrillo. En ese momento, entraron tres tipos. Uno
reconocible para mí. El tal Jackson ¿Los otros dos que le acompañaban? desconocía si eran también de la banda de Tristán, pero lo supuse.
Se sentaron en una de las mesas vacías y pidieron unas copas. Uno de ellos, sacó la baraja.
Cogí mi Bourbon y fui a saludarles, antes de que repartiesen las cartas.

-Eres Jackson ¿Verdad? -dije alzando una ceja.
-Y tú la amiga de Tristán -sonrió cortado, sin saber que más decir.
-Bingo... - remarqué la palabra con los labios. Me senté en una de las sillas vacías, con ellos, sin ni siquiera preguntar. Ninguno tenía el derecho de exigirme buenas formas.
-¿No debería estar en su camarote? Dentro de unas horas llegaremos a Amsterdam - ¿Me estaba echando de algún modo? reí por dentro.

El otro chico, empezó a repartir las cartas. Yo hice caso omiso del último comentario, sólo por fastidiar, y dije:
-Dame cinco - este tragó saliva al oírme a lo que el otro exclamó -¡Las mujeres no saben jugar al poker!- De los tres, fue el más desagradable.

-Ni los hombres hacer dos cosas a la vez. Pero tu bebes y juegas al mismo tiempo - reí con sorna, burlándome de él. Luego endurecí el gesto y entrecerré los ojos con gran misterio -Me vas a dar cinco cartas... ¿si...? ¿...o no? - exigí remarcando con aplomo las dos opciones. El joven se quedó callado con cara de pocos amigos, dándome la baraja entera. Qué silencio tan incómodo.

Dejé la copa a un lado, me puse el cigarro en la boca y empecé a barajar las cartas lo más rápido que pude, partiendo el taco en dos y mezclándolas sobre la mesa con ayuda de los pulgares, de forma intercalada. Luego las golpeé contra la tabla, con fuerza y mezclé la baraja en el aire, pasando el mazo de una mano a otra, creando por un segundo un abanico imaginario. A uno de ellos, al borde de mierda, se le cayó un panchito de la boca.

-¡Qué comience el juego! - sonreí traviesa, repartiendo al resto de los chicos. Luego miré mis cartas y saqué un montón de billetes de mi bolsillo y alguna que otra moneda.

Alma Dupont
Humano - Clase Alta
Humano - Clase Alta

Mensajes : 454
Fecha de inscripción : 02/09/2010
Edad : 28

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Tristán Evans el Miér Dic 08, 2010 8:01 pm

Me había quedado estático, completamente pétreo en aquel banco, con los brazos cruzados al igual que las piernas, pero el pie se movía rítmicamente, incapaz de parar, quizá ese simple movimiento delataba lo perturbado que me hallaba, es posible. Miraba el brillante reflejo del sol sobre las aguas, y me concentraba en el continuo ir y venir del barco sobre la marea, dejando la mente en blanco, marchándome a lo más recóndito de mi subconsciente. Tal vez buscando un efímero momento de paz, pero solo lo encontraba cuando estaba solo. Estar encerrado en aquel barco sin tener la posibilidad de escapar me fastidiaba, llámalo como quieras pero deseaba llegar a tierra, aunque aún faltase ¡lo suyo!

Hubo un momento en el que un niño se sentó en mi mismo banco, pero en el otro extremo, al girarme para observarlo, el niño sonrió, negué con la cabeza bufando sin poder controlarlo.
-¿Cómo os llamáis?- preguntó inocentemente.
-¿Por qué querrías saberlo? Niño.- pregunté con extrañeza.
-No sé… Yo me llamo Paul.- Le evalué rápidamente, no tendría más de siete años.
-Ah… muy bien Paul… ¿dónde…dónde está tu madre?- quise saber, miré a todos los lados buscando alguna señal, alguna evidencia.
-No…no tengo.
-¿Y tu padre?- inquirí sin mirarle, con un mal presentimiento. ¿Por qué me tiene que pasar esto?
- Tampoco, señor.- Puso cara de pena, y empezó a restregar sus manos por su desgastado jersey de rombos. – No se lo diga a nadie pero… me he colado en el barco.- reconoció mirando al suelo, con una extraña sonrisa. ¿Y este niño de dónde ha salido?
-Te parecerá bonito. Bueno, y ¿qué quieres?
-Solo quería hacer…un amigo.- su pelo cobrizo relució por unos segundos.
-¿Mi amigo? Niño…Paul… Yo no tengo amigos….- Iba a continuar diciendo que “y tampoco quiero tenerlos…” pero me interrumpió.
-¿No ve?- exclamó ilusionado, sus ojos verdes destacaron en su redonda cara. – Déjeme ser el primero.- me agarro de la cazadora, pero inmediatamente aparté el brazo.
-¡Quita niño! He dicho ¡que no!- Me levanté del banco colocándome bien los pantalones. El niño se levantó al segundo con una enorme sonrisa que me asustó. –Como me sigas…te arrepentirás.- Le amenacé señalándole con el dedo. Me alejé de él a toda prisa, mirando hacia atrás de vez en cuando, venga coño ¿estás huyendo de un niño?
Abrí una puerta que había a mi derecha, y la cerré pegando mi espalda a ella.
–Joder con el niño.- murmuré sin fijarme dónde había entrando, al hacerlo me quedé mirando las mesas y la barra, me acerqué a ésta y pedí una cerveza. Estaba acostumbrado a esos ambientes, me podría estar allí días. Giré sobre mi asiento con la cerveza ya en la mano, bebí un poco mirando hacia el frente, y cuál fue mi desconcierto al ver la espalda de…sí…de la gatita, mismamente. Se me escapó un poco de la bebida, pero me limpié rápidamente ¿qué hacía aquí? ¿No quería estar sola? ¡Manda cojones! Encima…encima…Está con ¡estos! Me giré de nuevo, dándoles la espalda con los ojos como platos. No me habían visto, no podrían, estaban muy metidos en el juego.

-Te estás dando un farol Marc.
-Yo no me estoy dando nada…metete en tus asuntos.
-Vale…continuemos.
-Las veo.
-¿Qué vas a ver tú?
No me hizo falta girarme para saber quién estaba hablando, y lo pronto que se sacarían las cosas de quicio. Luego dicen de mí, pero estos dos se pelean entre ellos con una facilidad pasmosa, y es que no saben jugar, podrían invertir el dinero en otras cosas, pero ¡no! Claro que no.
-¿Qué tenéis señorita?- debió preguntar Jackson.

Tristán Evans

Mensajes : 355
Fecha de inscripción : 17/09/2010
Edad : 33
Localización : La Clave de Sol

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Alma Dupont el Miér Dic 08, 2010 8:58 pm

-Te estás dando un farol Marc.
-Yo no me estoy dando nada…metete en tus asuntos.
-Vale…continuemos.
-Las veo.
-¿Qué vas a ver tú?

¿Se podía ser mas idiota? dejé el dinero en el centro de la mesa, igualando la apuesta, y dije:

-voy - respondí con seguridad, apagando el cigarrillo en un cenicero.

Don borde de mierda tenía un trío de nueves. Luego fue Jackson el que descubrió sus cartas. Una pareja de jotas. Los otros dos rieron como posesos. Con lo cual deduje que el tercero tenía un juego mayor ¿Cual sería? escruté sus ojos con gran descaro, llena de adrenalina. Cómo me gustaba el poker...

-Full - dijo dejando a la vista tres cincos y dos sietes. Don borde de mierda, chasqueó la lengua, molesto.
-¿Qué tenéis señorita?- inquirió Jackson, mientras los otros dos, aporreaban la mesa. Parecían borregos, por Dios...
Saqué una carta tras otra, expresando indiferencia, sin dejar de mirar al idiota del full. Su cara fue defraudándose a medida que yo echaba las cartas sobre la mesa -Poker de reinas -sonreí muy pagada de mí misma.

-¡Joder! - gritaron al unísono. Yo cogí todo el dinero y lo puse frente a mí, contando la suma. Me pareció triste ganar a tres pobres. Pero bueno... que le vamos a hacer ¡Qué jugasen mejor! -Queda claro quien es la reina aquí -bromeé casi en un susurro. Los tres se miraron y rieron poniendo las manos en alto como si yo fuese un policía, apuntándoles. Les reí la gracia porque... ¡no pude evitarlo!

-¡Eres malísimo tío!
-¡Pero si no te queda ni un centavo en el bolsillo!
-¡Al menos soy mejor mentiroso que tú!
-¡Pues dedícate al teatro si estás tan orgulloso de ello! ¡O mejor! ¡Al circo! ¡Serías un payaso de aúpa!

Sin darme cuenta, los dos individuos empezaron a pelearse, llegando incluso a las manos ¡Dios mío! Pero... ¿Cómo se puede ser tan cabra loca? como niños...

Me retiré, guardando el dinero. Alcé la vista, temiendo que estuviesen montando una escena, cuando vi a Tristán apoyado en la barra. Mi corazón se disparó, corriendo a cien por hora.

Alma Dupont
Humano - Clase Alta
Humano - Clase Alta

Mensajes : 454
Fecha de inscripción : 02/09/2010
Edad : 28

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Tristán Evans el Miér Dic 08, 2010 10:08 pm

Ignoré por completo los berridos que daban estos dos, porque ya me la veía venir. Así que tranquilamente mastiqué lo que el camarero había dejado en la mesa.

-Poker de reinas.- En mi rostro se dibujo una sonrisa, más de satisfacción que de otra cosa, el camarero alzó las cejas, me giré pues quería ver qué cara se les había quedado, de pringados.
Apoyé mi espalda en la barra mientras disfrutaba de la decepción que les embargaba. Tenía bueno mano la señorita, vaya que sí. Entre tanto ruido no escuché nada más, solo vi la absurda escenita que formaron, ya les gustaría a ellos que les dejara pelados.
El camarero se inclinó para comentar la jugada:

-Éstos se lo pensarán mejor antes de subestimar a las mujeres ¿eh?- Le di la razón asintiendo con la cabeza. -¿Los conoce?
-No tengo ni idea de quienes pueden ser.- contesté mirándolos por encima del hombro.

-¡Eres malísimo tío!
-¡Pero si no te queda ni un centavo en el bolsillo!
-¡Al menos soy mejor mentiroso que tú!- Ya empezamos. Suspiré dejando la jarra en la barra.
-¡Pues dedícate al teatro si estás tan orgulloso de ello! ¡O mejor! ¡Al circo! ¡Serías un payaso de aúpa!- Y como esperaba, comenzaron a pegarse, ésta vez no me metería en medio, que fuera Jackson. Bien les venía merecido.
-¡Dejadlo ya!- Gritó Jackson.
Cambié mi punto de atención cuando vi que Alma me estaba mirando, la sonreí amistosamente, y la hice un gesto con la mano para que se acercara. Cuando estuvo lo suficientemente cerca la cogí de la mano, para que se juntase más.
–Enhorabuena.- La felicité en un susurro. –Veo que ya os conocéis.- Fingí un tono receloso.- Seguro que han sido muy educados contigo. O bueno quizá a partir de ahora lo sean.
Acerqué mi rostro al suyo hasta besar ligeramente sus labios, no sé por qué lo hice, bueno…quizá quise hacerlo en ese momento y no en otro, porque no podía más.
Sonreí mirándola a los ojos.
- ¿Ya te has cansado de estar en la habitación o era una escusa para perderme de vista?- estaba siendo sincero.
-¡Las manos no! ¡Las manos no!- se podía escuchar de fondo. Menudo mundo de locos.

Tristán Evans

Mensajes : 355
Fecha de inscripción : 17/09/2010
Edad : 33
Localización : La Clave de Sol

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Alma Dupont el Jue Dic 09, 2010 1:18 am

-¡Dejadlo ya!-

Los dos jóvenes siguieron peleándose, con Jackson como intermediario. Pero yo ya no presté atención a la mesa. El bandido había captado mi mirada. Me hizo un gesto con la mano, para que acudiese a su lado. No me lo pensé dos veces. Me acerqué sinuosamente. Se aseguró de arrastrarme antes, pero yo no tenía intenciones de irme. Le miré expectante –Enhorabuena.- susurró... yo acerqué mi oído, para notar el roce de sus labios –Veo que ya os conocéis.-

-Sí. Ha sido una sesión de poker muy interesante - susurré con el mismo recelo, haciendo pequeños los ojos -Muy rentable.

- Seguro que han sido muy educados contigo. O bueno quizá a partir de ahora lo sean - acercó el rostro hacía mí. No me digas que... Sí. Me besó... Mis labios fueron testigos del acto, en primera fila. Quise retenerlos, pero no me dio tiempo. Lástima... - ¿Ya te has cansado de estar en la habitación o era una escusa para perderme de vista?- retiré mi cabello con ayuda de una mano y me coloqué junto a él, apoyada también en la barra, contemplando la escena. No pude evitar reír.

-¡Las manos no! ¡Las manos no!- Jackson se incorporó para frenar a los dos individuos.
-¡Suéltame el pelo, joder!

-Y yo pensando que eras tú, el que había dado una escusa -dije sin mirarle y tomándome la libertad de probar, lo que él estaba tomando. Luego me incliné hacia Tristán, extendiendo la mano a lo largo de la barra, por detrás de su espalda -Aún os preguntareis por qué os llamo bandido - cambié de tema, como si nada. No me apetecía nada meterme en reproches, a pesar de todo. Habría parecido que, le daba más importancia a la escena en el camarote. Y no quería que lo supiese. Puse la otra mano sobre mi cintura e incliné la cadera hacia ese lado. Escruté su rostro, pegando mi pecho al suyo y repasé el carmín de mis labios, con ayuda de dos de mis dedos -Sois todo un experto en desarmarme... -reí, quitándole importancia. En realidad, era cierto -...en dejarme desnuda de pies a cabeza, metafóricamente hablando - y no tan metafóricamente. Mi gesto se tornó astuto, mientras recorría su porte -y no me gustan nada los ladrones -susurré, haciendo sonar los dedos, de la mano que reposaba sobre la mesa. Luego llevé uno de ellos a su nariz, como si tocase un botón -Tú... estas dentro de los mas buscados. Un peligro para mí... - volví a girarme para mirar la escena ¿Qué habría pasado al final? parecía un combate de boxeo...

-¡Por favor! ¡Os lo ruego! ¡Parad!
- Pararé cuando lo retire -dijo Marc, colocándose la ropa y el cabello, intentando mantener sin éxito, su postura de caballero. Luego volvió a atacar, en respuesta a la burla del otro joven.
- ¡Por favor! - Jackson, muy temerario, se metió en medio por onceava vez.
-¡Qué lo retire!
- ¡Retirar qué! - retó al chico, envalentonado - ¿Qué follo mejor que tú?- su tono era malicioso -¡Ella ya lo sabe! -la ultima frase, estaba inundada de exageración y grandiosidad.
-¡Te voy a...!

Y para colmo, líos de faldas. Si es que...

Alma Dupont
Humano - Clase Alta
Humano - Clase Alta

Mensajes : 454
Fecha de inscripción : 02/09/2010
Edad : 28

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Tristán Evans el Jue Dic 09, 2010 2:26 am

Me quedé mirándola, convencido de que sería mucho más provechoso que presenciar esa estúpida pelea. -Y yo pensando que eras tú, el que había dado una escusa – ¡vamos! ¿Y eso ahora, por qué? Observé cómo se llevaba a la boca uno de los canapés que había en el plato. Luego se acercó aún más, yo cincelé en mi rostro una expresión afable. No adivinaba qué diría a continuación. -Aún os preguntareis por qué os llamo bandido – Me contuve la risa, no me esperaba esos nuevos derroteros, moví la cabeza siguiéndole la corriente, estaba tan adorable así. Por el rabillo del ojo pude ver movimiento, nada, eso carecía de importancia ahora. Me detuve en la estupenda curva que su cuerpo había dibujado ¿lo hacía a propósito o era innato? Si seguía provocándome así no sabía si podría cumplir con mi palabra, una palabra que me había dado a mí mismo, estaba condenado a caer, lo sabía bien. Y las ganas no me las quitaba nadie, ahora me quedé idiotizado mirando sus infernales labios, algo dentro de mí la odiaba por hacer tal cosa. Se me estaba ocurriendo una fantasía mientras, en la cual ambos rivalizábamos por el protagonismo, ¡Luck y Marc no tendrían nada que hacer con nosotros! El camarero se quedaría a cuadros si me daba la neura.

-Sois todo un experto en desarmarme... – Ella no ¿verdad? Ella no hacía nada nunca. -...en dejarme desnuda- ¡Oh! Esa palabra no la podía decir en alto.- de pies a cabeza, metafóricamente hablando – Mátame. Según lo que dijo no estaba molesta por lo del camarote, o esa fue mi conclusión. -y no me gustan nada los ladrones – Sonreí abiertamente cuando dijo aquello, que después me tocara la nariz ya sí que me desconcertó.- Tú... estas dentro de los más buscados. Un peligro para mí... – Oh mierda, me había dejado pegado a la barra, con la palabra en la boca. No aparté los ojos de ella, aunque ella sí lo hizo de mí. Mi ingenua promesa se estaba tambaleando con un pie fuera de la cuerda “Tienes que ser fuerte Tristán…” me animaba a mí mismo.

-¡Qué lo retire!
-¿No me digas…?- Murmuré intentándole dar indiferencia a lo dicho.
- ¡Retirar qué! ¿Qué follo mejor que tú? Ella ya lo sabe! - ¡Joder! Así no se podía tener una puta conversación, giré la cabeza para mirarles con desprecio, Jackson no tenía ni idea en el arte de separar “gladiadores”
-¡Te voy a...!

-Verás.- Me separé de Alma para enzarzarme con ellos de una vez por todas.
-¡Pero qué vais a hacer!- exclamó el camarero a mi espalda. Miré a Jackson para que por una maldita vez hiciera algo. Agarré del cuello de la camisa a Marc y lo empujé hacia atrás, Jackson había inmovilizado a Luck. -¿Qué somos? ¿Qué es lo que somos?- pregunté ofuscado con un deje amenazante en la voz. –Un grupo…- respondió mirándome con rencor. -¿De verdad? Oiga…usted.- señalé al camarero. -¿Qué cree que somos?

-¿Quiere que le diga la verdad? – Negué con la mano volviendo mi atención a Marc, y después a Luck. -¿Cuántas veces más tendré que poner cartas sobre el asunto?- cogí las putas cartas de la mesa y las arrojé a ambos en la cara. –Dais pena.- Concluí, girándome. Alma aún estaba allí. –Acompáñame.- Pasé mi brazo por su cintura, y salimos de allí.

-¡Joder! Esto es una mierda.- Se escuchó decir a Jackson antes de cerrar la puerta. Miré a Alma con curiosidad.
-El pan de todos los días.- Dije sin más. Tomé rumbo a la planta superior, no tenía ganas de encontrarme con el niño de antes. No había mucha gente paseando por allí. –Así que no te gustan nada los ladrones.- la tanteé un poco dejándola delante de mí, mis brazos se cerraron alrededor suyo. Reí un poco ante lo que estaba haciendo, pero mis movimientos eran seguros. –Y solo por desarmarte y dejarte…desnuda.- la última palabra la dije con todo el erotismo posible. –En tus manos está capturarme, ponme las esposas, pequeña.- Me estaba pasando, no sabía hasta que punto llegaría sin cometer eso que tanto deseaba. Las palabras me salían solas, si es lo que soy…no puedo ocultarlo. ¿Qué tira más…el cuerpo o el cerebro? ¡Yo te diré qué! –Aunque… ya me tienes preso.- Algo en mi interior estaba alucinando “loco, tírate por la borda.” Reí echando un poco la cabeza hacia atrás. –No tengas miedo de mí ¿qué mal podría hacerte?

Tristán Evans

Mensajes : 355
Fecha de inscripción : 17/09/2010
Edad : 33
Localización : La Clave de Sol

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Alma Dupont el Jue Dic 09, 2010 5:57 pm

-Verás.- Tristán acudió corriendo, a la mesa de sus amigotes. Dudaba que lograse solucionar la situación. El camarero no daba crédito. No me extraña...Terminé los canapés del bandido, intentando no echar la comida fuera, por culpa de la risa. Puse una mano en mi boca para evitarlo. Pero ni con esas.De pronto se hizo un silencio. Yo me quedé tiesa.

-Oiga…usted.- Tristán señaló al camarero -¿Qué cree que somos? -

El hombre me miró a mí, sin saber donde meterse. A lo que yo le respondí, con un movimiento de hombros, manifestando mi ignorancia. Que a mi no me mirase...

-¿Quiere que le diga la verdad? – presentí que los canapés iban a salir finalmente, disparados de mi boca.

Los músicos parecían calmarse poco a poco con su intervención. Menos mal...
Me acerqué a ellos con cierto miedo. Que no se les ocurriese volver a pegarse. Si un golpe de esos llegaba a rozarme, no dudaría en dejarles como un picador, con ayuda de mi cuchillo.El bandido me agarró de la cintura, sacándome de allí.

-El pan de todos los días.- pues ese pan tenía más gusanos que una manzana podrida. Menudo grupo... me pareció increíble que aún siguiesen juntos. Estaba conociendo por primera vez, el ambiente que le rodeaba. Y he de admitir, que me asusté, creyendo que me estaba involucrando demasiado. No es mi estilo... –Así que no te gustan nada los ladrones.- una vez más, quedé atrapada entre sus acogedores brazos, perdiendo por completo la cuenta. Ya daba igual. Por mucho que lo odiase, ese era el juego. Pero... ¿Por qué se reía? Si intentaba descolocarme, que ni lo intentara. No lo permitiría -Y solo por desarmarte y dejarte…desnuda.- maldición... ¿Por qué tuve que utilizar esa maldita palabra? -En tus manos está capturarme, ponme las esposas, pequeña - suspiré con firmeza. Pensé que Tristán iba a volarse a causa del aire. Pero tenía que soltar la tensión sexual acumulada -Aunque… ya me tienes preso.- Sí. Y por desgracia, parecíamos estar esposados a las mismas cadenas –No tengas miedo de mí ¿qué mal podría hacerte? - Y se supone que iba a desintoxicarme... ¿Cómo? Lo único que conseguía, era darme alas. Un vuelo alto y ligero, sin turbulencias ni desatinos. Fácil... caería en mis garras, desde un séptimo piso, sin objeto que amortiguase su impacto contra el suelo.

Acerqué mi rostro al suyo. Nuestras narices se tocaron de forma deliberada. Y, con sutileza y premeditación, recorrí sus pómulos con los labios -No deberías darme ideas. Aunque... tiendo a ser imprevisible. Puede que te despiertes esta noche, atado a la cama de pies a cabeza - susurré, provocativamente excitada. Deposité suavemente un beso, en uno de sus párpados, intentando abarcarlo entero, con los labios -Vos deberíais temerme a mí. Puedo cerraros los ojos cuando quiera - Me permití una broma personal. Para colmo, le llamé de usted. ¿Y por qué no? a fin de cuentas, yo era una asesina. Mi comentario no iba mal encaminado. Pero él, lo desconocía. Descendí hasta su barbilla, acariciándo su piel con las palabras.

-Meteros en una mazmorra, sin posibilidad de escapatoria... - luego saboreé con rudeza, su labio inferior, con ayuda de mi lengua, pegándole un lametón. Sin más dilación, sostuve su carnosidad entre los dientes, mordiéndole con deseo. Que delicia...
-De ese modo, el mal quedaría oculto, sin posibilidad de volver a tentarme. Controlado y quieto. Inmóvil... sin opciones ni acciones. Sin riesgos - subí las manos hasta sus hombros, notando la rudeza de sus formas. Yo estaba perdiendo las mías. Mi voz se distorsionó, tras dejar correr, el aliento desbocado. Todo para mi desgracia. Llegando a no saber, lo que estaba diciendo - ¿No te parece justo? si fuera por mí, te condenaría a cadena perpetua - mi voz ascendió de tal forma, que parecía estar teniendo un orgasmo imaginario, yo sola. Siempre admiré, mi cociente imaginario.

Alma Dupont
Humano - Clase Alta
Humano - Clase Alta

Mensajes : 454
Fecha de inscripción : 02/09/2010
Edad : 28

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Tristán Evans el Vie Dic 10, 2010 12:46 am

¡Uy, uy, uy! Pero qué perversión se me pasó por la cabeza mientras ella comenzaba a usar todas sus armas contra mí, previniéndome, yo me moví como pez en el agua. -No deberías darme ideas. Aunque... tiendo a ser imprevisible.- No sabes cuánto me excita.- Puede que te despiertes esta noche, atado a la cama de pies a cabeza – Abrí ligeramente la boca con gesto de sorpresa, no me desagradaba la idea, para nada. Cerré mis ojos cuando besó uno de mis párpados, pues sí que está receptiva. La rejunté un poco más, todo acercamiento era poco con ella.
-Vos deberíais temerme a mí. Puedo cerraros los ojos cuando quiera – “What?” La incité con la mirada para que siguiera, me estaba gustando lo que estaba intentando, aunque no entendía a qué venían esas amenazas. A mí me gustaba pensar que quería cerrarme los ojos por una razón muy distinta, sí. Ella era capaz de todo ¿no?

-Meteros en una mazmorra, sin posibilidad de escapatoria... – Estaba ascendiendo a los cielos.
Sin que me diera tiempo a evitarlo atacó mi labio inferior, dejándome fuera de combate. Luego ver cómo lo mordía me trastornó. Al final…le iba a dar lo suyo y lo de su prima. No daba un paso atrás, era mi mantis religiosa, y yo…sabía cuál era mi destino. Las piernas comenzaron a temblarme, pobre infeliz.

-De ese modo, el mal quedaría oculto,-ese era ¿yo?- sin posibilidad de volver a tentarme.-Sí.- Controlado y quieto. Inmóvil... sin opciones ni acciones. Sin riesgos – Asentadme una puñalada.
No, definitivamente, no tenía escapatoria. Ella parecía que estaba alcanzando el clímax por momentos, la madre que la pario, si no me estaba dejando hacer nada.

- ¿No te parece justo? si fuera por mí, te condenaría a cadena perpetua – Mi boca formó una ‘o’ pretenciosa.

Miré un par de segundos lo que nos rodeaba, cerciorándome de que no había peligro de montar un espectáculo.
–Estás siendo muy mala, gatita.- La avisé antes de levantarla por los aires, y comenzar mi búsqueda de un lugar apartado, de inmediato lo encontré, bajó las escaleras.
– Shhh…- me aguanté la risa mientras la dejaba de nuevo en el suelo. Me quedé a medio paso de ella, en silencio, solo desnudándola con la mirada, se me iba a salir el corazón por la boca.
- ¡Dios!- Apresuradamente la enganché de la nuca atrayéndola hacia mí y así devastar el interior de su boca, mis ojos se cerraron mientras mi lengua se volvía loca con la suya. Mi mano izquierda se agarró a su perfecto trasero. Aquello me pasaría factura, pero joder, me había dejado mal trecho después de sus palabras.
Mis labios se separaron de su boca, hinchados de tanto ajetreo, menuda fiera estaba hecha.

–Te temo…no lo dudes…- fui capaz de decir, cuando me perdí por su cuello, muerto de tanto deseo, mordiendolo con fervor. – ¿Me estoy ganando esa prisión, verdad?- reí juguetón, volviendo a robarle uno de sus besos, sin piedad. Me separé y observé como el carmín se había emborronado, dándole un aspecto salvaje que me dejó en coma.
–Ahora sí que me parece justo… Soy tu justo ladrón.- Aparté la mano que se había dejado caer en su culito y la llevé a sus labios entreabiertos, me dediqué a lamer su contorno, catando su pintalabios.
–Muy rica, sí.- limpié con mi pulgar toda la obra abstracta que había dejado tras mis apasionados besos, de seguro que yo también estaba pintado.
–Yo… yo quería portarme como un caballero…pero visto lo visto, no podré serlo.-
La mano que la retenía por la nuca descendió por su espalda.
–Lo intenté, eso sí.- Miré hacia abajo con una sonrisa burlona, fui alzando la cabeza poco a poco hasta penetrar en sus ojos. -Me tendría que dar un baño…helado ¿no te parece?

Tristán Evans

Mensajes : 355
Fecha de inscripción : 17/09/2010
Edad : 33
Localización : La Clave de Sol

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Alma Dupont el Vie Dic 10, 2010 5:38 am

Sentí que no podía separar mis manos de él, apretando sus hombros con fuerza, para mantener las manos fijas. Hubiese deseado perderlas de vista por debajo de sus ropas. Pero tuve que contenerme, a regañadientes –Estás siendo muy mala, gatita.- ¡Vaya! ¡Y eso que aún no había empezado!. Pegué un grito ahogado cuando me levantó. Me tapé la boca con las manos, controlando la carcajada. Nos metimos discretos bajo unas escaleras. él me calló - Shhh…- Si intentas amansar al animal... oculté el sonido contra su cuello, sin poder contenerme. Tristán tampoco podía parar de reír. Me miró de arriba abajo, empeorando mi control o, al menos, el poco que me quedaba.

- ¡Dios!- ni siquiera estaba preparada para lo que vino a continuación. Entrelacé por acto reflejo su lengua con la mía, recibiéndole ferozmente. Y las manos fueron al pan, como no. Mi culo fue testigo, en primera persona. Reí sobre sus labios –Te temo…no lo dudes…- cerré los ojos sintiendo la suavidad de sus labios por mi cuello. Tuve que sujetarme a su chaqueta con fuerza para no caerme. Alcé una de las piernas hacia atrás, empujándole la cadera con el muslo y dejándome caer sobre él - ¿Me estoy ganando esa prisión, verdad? - le miré como una gata en celo. La sonrisa era impenetrable en mi boca. Nada podría destruirla ahora.

Volvió a besarme el muy... bandido. Sentí que la cabeza me daba vueltas ¿Tanto Bourbon había bebido? No... no era eso... era él. El mayor de los brebajes, superando los 90 grados de alcohol, enturbiando mi vista y provocando la torpeza en mis andanzas. Abrí la boca esperando otro trago. Estaba poseída... aún mantuve los ojos cerrados cuando lamió mis labios, desarmándome viva -Muy rica, sí.- tú sabes a gloria vendita, me dieron ganas de decir. Abrí los ojos despacio, contemplando su boca manchada. No quise imaginar como estaría la mía. Los labios me dolían. Qué placer tan exquisito saber que algo te duele por semejante acontecimiento. Limpió el carmín con precisión. Pero que encanto... -Yo… yo quería portarme como un caballero…pero visto lo visto, no podré serlo.- visto lo visto... que ingenuo... -Lo intenté, eso sí.- aquella frase me recordó algo. El motivo por el que yo estaba allí. Intentar cambiar. Que desastre... aún desconocía si era posible llegar a lograrlo. Pero yo seguía siendo la misma de siempre, sin miramientos -Me tendría que dar un baño…helado ¿no te parece? -

-¿Quieres que te acompañe? - enseguida recapacité. Había empotrado al chico contra el muro. Me estaba pasando de la raya. Cerré los ojos y agaché la cabeza, intentando encontrar el norte. Pero mi brújula estaba rota ¡Maldición! retiré el muslo de su pierna y solté su chaqueta -Perdona. No puedo parar - casi supliqué, conteniéndo cada uno de mis impulsos.
-No me sigas el juego. Así no me ayudas - ordené unos minutos mi cuerpo, apoyando la espalda contra la pared. Me coloqué el vestido y repasé yo misma mis labios con los dedos, por si acaso, observando el carmín rojo en la huellas dactilares -¿Por qué no hacemos algo distinto? - refunfuñé molesta -Tengo tantos defectos... Pero tu me sigues el juego, maldita sea -

Mis intenciones eran buenas. Pero no estaba segura de mis palabras ni de que cumpliese nada de lo que dijera -En primer lugar, mis hábitos -enumeré, girando la cabeza a lo largo del muro para mirarle -Son atroces, en serio - casi sonó cómico, la forma que tuve de decirlo -En segundo lugar: cambiar mis prioridades. Amigo ¡Sólo pienso en el dinero! aunque puede que se me olvide en ese camarote infecto - reí con sorna -¿Ni siquiera un cuadro? Te lo aseguro, es peor que una casa de putas sin putas. Y me encanta la decoración. Ese cuarto es un insulto... -suspiré de agotamiento. Y sólo había enumerado dos. Madre mía... que dolor de cabeza... -Como ves soy toda una joyita -me mofé, sin controlar la carcajada. A veces me daba la sensación de enloquecer.

De pronto, noté que nos deteníamos. Extrañada, miré por uno de los extremos de las escaleras -¿Ya hemos llegado? - se me estaba pasando el tiempo volando ¿Eso era bueno o malo?

Alma Dupont
Humano - Clase Alta
Humano - Clase Alta

Mensajes : 454
Fecha de inscripción : 02/09/2010
Edad : 28

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Tristán Evans el Sáb Dic 11, 2010 12:42 am

-¿Quieres que te acompañe? – Iba a aceptar, pero seguramente ese baño perdería su fin con nosotros dentro, es más podría hervir aquello ¡anda! En ese momento fui consciente de dónde me hallaba, la muy impulsiva me había empotrado contra el muro, qué brutal era, cuando se lo proponía, me habría dejado hacer allí lo que fuera, pero no pudo ser. Me soltó, yo aún seguía alterado, para no estarlo. -Perdona. No puedo parar – Yo no la había detenido, esta vez no, no había sido nada precavido, y me había dejado llevar insanamente por el deseo acumulado.
-No me sigas el juego. Así no me ayudas – Joder. Se pegó al muro, yo me quedé pensativo. No ayudé en absoluto, era consciente de ello, pero ¡yo no había empezado todo eso! Ahora resultaba que no tenía que seguirla el juego ¿Se creía que lo hacía adrede? ¡Por Dios! Que yo lo sufrí en mis carnes, un poco de consideración. Aguanté todo lo que pude ¡hasta que exploté!, ¿eso no se tenía en cuenta, no? Perfecto. -¿Por qué no hacemos algo distinto? – Giré la cabeza atónito, ¿algo distinto? ¡Ah! Ahora resulta que esto le aburría, pues que me avisara antes. En todo caso sobre ese tema, estaba todo dicho, no pensaba hacerlo de nuevo, antes me quedaría encerrado en alguna habitación, reprimiéndome como un monje, o ¡qué demonios! Me iría con otra si así lo necesitaba, pero que quede claro, lo hacía por ella, para ayudarla. Todas esas cosas las pensé en ese corto espacio de tiempo. -Tengo tantos defectos... Pero tú me sigues el juego, maldita sea – Negué con la cabeza apretando los labios, toda la excitación que antes había sentido fui decayendo. -En primer lugar, mis hábitos. Son atroces, en serio - ¿y yo tenía algo que hacer al respecto? Yo también tenía malos hábitos…pero no hacía nada por solucionarlo. -En segundo lugar: cambiar mis prioridades. Amigo ¡Sólo pienso en el dinero!- El dinero… el poderoso caballero Don Dinero. Yo estaba a favor de ganarlo dignamente ¿ella cómo lo haría? Algo me dijo que jugándosela…- aunque puede que se me olvide en ese camarote infecto ¿Ni siquiera un cuadro? Te lo aseguro, es peor que una casa de putas sin putas.- Me quedé boquiabierto mientras la escuchaba hablar de esa manera ¿cómo se podía ser así? Tan Frívola. - Y me encanta la decoración. Ese cuarto es un insulto... Como ves soy toda una joyita – Asentí suavemente sin mirarla. Ahora me daba cuenta dónde me había metido. El barco se detuvo despertándome del trance que yo mismo me había inducido para no saltar con una grosería.

-¿Ya hemos llegado? – Suspiré desalentado. –Imagino que sí. Voy a…por las maletas.- Me separé del muro y fui directo al almacén, la gente comenzó a saturar la embarcación, Alma no tendría perdida, aunque pensándolo bien un poco de contacto con el pueblo llano no le vendría mal. Cogí ambas maletas, y me puse tras un hombre que iba a bajar la pasarela. Tenía que salir de allí y pisar suelo holandés ¡ya! Al bajar del barco me quedé esperando a que bajasen todos, sentado en una de las maletas.

-¡Por fin!- Exclamó Jackson eufórico, quedándose a mi lado. –Ha sido agotador.

-Será por lo mucho que has hecho…- comenté sin dejar de mirar a la gente, buscando a Alma con los ojos. Me tenía que hacer cargo de ella ¿no es así?

-Bueno ¡bueno! Esos humos…- Le liquidé con solo un vistazo rápido.

-Y ¿dónde está la moza si se puede saber?- preguntó Marc poniendo los brazos en jarra.

-Tiene que estar al salir. Pero estoy seguro…de que se lo está pasando en grande.- murmuré, sonriendo de medio lado. La alusión a la habitación ya me empezaba a picar un poco, y qué decir de sus cambios de humor.



Off:Está flojo, lo sé...estoy ¡cansado, no quería discutir! xDD

Tristán Evans

Mensajes : 355
Fecha de inscripción : 17/09/2010
Edad : 33
Localización : La Clave de Sol

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Alma Dupont el Sáb Dic 11, 2010 6:09 pm



–Imagino que sí. Voy a…por las maletas.- perdí de vista al bandido. No se como se tomaría mis palabras. Pero que no dijese nada en absoluto, me perturbó más, que si hubiese soltado una de sus burradas.

Antes de salir, pasé por el camarote, para recoger mi abrigo. Presentí que el día iba a ser de lo más aburrido. Aún no tenía claro que pintaba allí. Ni que haría mientras ellos ponían a prueba sus capacidades musicales.

Salí a la cubierta, observando el paisaje. Estaba en un país desconocido.
Me di cuenta de que no tenía ni idea de holandés ¿Cómo comprarme algo bonito?
Caminé por la pasarela, localizando al grupito. Me estaban esperando, por suerte. Por un momento pensé, que se habían marchado sin mí.

-¡Por fin! bien... ¿Nos vamos ya? -

Yo no dije nada, sólo escruté al bandido. Estaba molesto. Eso seguro ¿Por qué motivo? lo desconocía. Pero posiblemente, tenía que ver conmigo.
Me situé a su lado, callada, observando las calles, la gente y todos sus edificios. Era una ciudad de juguete, de muñecas, de mentira. ¡Qué casas más extrañas!
El hotel no debía estar lejos.

-¿Quieres que te ayude con la maleta? ¿O eres demasiado orgulloso como para que la lleve yo? - seguro que por culpa de ese comentario, me iba a tocar arrastrar el equipaje toda la travesía. Pero era la única forma de que me la diese, para que descansase un rato. No tenía por qué hacerse el hombre conmigo las 24 horas del día. Además, yo tenía más fuerza que un caballo.


[off: joer... voy casi con los ojos cerrados XDD no se que estoy haciendo ni lo que estoy escribiendo XDD]

Alma Dupont
Humano - Clase Alta
Humano - Clase Alta

Mensajes : 454
Fecha de inscripción : 02/09/2010
Edad : 28

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Tristán Evans el Lun Dic 13, 2010 10:55 pm

Mis ojos la siguieron hasta que se unió de nuevo al grupo. Marc estaba ansioso por marcharse, todos en general lo estábamos. Todos tomamos las maletas y empezamos a caminar hacia el hotel que nos hospedaría los días que estuviéramos allí. Cruzamos el río Amstel con la parsimonia de unos extranjeros. Mi mirada divagaba por las casas que nos rodeaban, las gentes, las pequeñas barcas que surcaban los canales, en cierto sentido me recordaba a Hannover.

Alma se había situado a mi derecha, el resto iba delante hablando entre ellos, y empujándose de tanto en tanto.

-¿Quieres que te ayude con la maleta? ¿O eres demasiado orgulloso como para que la lleve yo? – Giré la cabeza en su dirección, mirándola con gesto serio, deteniéndome. –Bueno, podrías llevar esto, - le ofrecí el maletín de mi saxo.- y esto.- Le tendí una bolsa de cuero, no pesaba demasiado, pero sería un bulto menos que cargar. Quizá en otra situación no habría permitido tal cosa, pero un poco de esfuerzo por su parte no la vendría mal. –Seguro que no se te caen los anillos.- Retomé la caminata esquivando a un transeúnte que iba despistado.

Al rato llegamos a las puertas del hotel, un hotelucho dispuesto a nuestras posibilidades, además de ser muy céntrico. En la recepción no dieron las llaves de nuestras habitaciones, no muy alejadas unas de otras. Para ser exactos eran tres: Marc y Luck; Jackson y yo compartiendo habitación; y otra para Alma individual. –Te podrás quejar.- refunfuñé sarcástico cuando le extendí la llave.

-Entonces no vemos dentro de unas horas aquí.- Todos asentimos. Ahora nos vendría bien descansar un poco, recobrar las fuerzas para una noche que esperaba ser larga. Marc y Luck se desligaron de nosotros.

-Voy a comer algo en la cafetería.- comentó Jackson dejando su maleta en el suelo. Ahora me tocaría cargar también con lo suyo, estupendo. –Será mejor que subamos. Hay servicio de habitaciones por si quieres que te suban algo. - Lo cogí todo, como pude y subí la escalinata a paso lento, tenía como objetivo caer rendido en la cama. Al lograrlo, abrí la puerta de mi habitación dejándolo todo pegado en una de las paredes, luego cogí la maleta de Alma y la dejé en el pasillo.- Me voy a echar un rato.- Cerré la puerta sin echar la llave, y me tumbé en la cama, hundiéndose la colcha como si un tanque hubiese caído sobre ésta. No sabía cuándo llegaría Jackson, en todo caso no me preocupaba. Cerré los ojos escondiendo el rostro en la almohada, ni me fije en la decoración de la habitación, ni me preocupé en qué haría Alma.



[Off: Estamos buenos xD. Oiiiiiiiiiin qué imagen!!!]


Tristán Evans

Mensajes : 355
Fecha de inscripción : 17/09/2010
Edad : 33
Localización : La Clave de Sol

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Alma Dupont el Mar Dic 14, 2010 12:54 am

–Bueno, podrías llevar esto, - dijo, tendiéndome el maletín, con el instrumento musical dentro. Temí que confiara en darme, algo tan valioso ¿Y si se me caía? - y esto.- ¡Venga, sí ¡Y que más! ¡Qué no tengo seis brazos! –Seguro que no se te caen los anillos.- le miré con cara de pocos amigos y sostuve las dos maletas a regañadientes ¿Por qué hablaría?

Caminé a su lado, intentado no chocar con nadie, hasta llegar al "Hotel".
-No puede ser cierto - murmuré, alzando las maletas por encima de mi hombro -Será una broma - ¿Es qué nadie daba un duro por este grupo? ¿Quién diablos pagaba? ¿No tenían un empresario codicioso a sus espaldas? que trágico...

Subí las escaleras con temor a encontrarme algo horrible. Yo tenía mi propia habitación. Que cielo... –Te podrás quejar.- pues no estaba tan mal. No se por qué llegué a pensar que dormiría sobre una tabla y tendría que chocar dos piedras, para obtener luz.

-Es idílico - le miré, con una gran sonrisa ¿Por qué todas las palabras sonaban mal en mi boca? Es algo que nuca comprenderé. Uno de los músicos miro mi rostro de forma despectiva ¿Acaso deseaba que le espachurrase la cabeza? yo creo que no...

-Entonces no vemos dentro de unas horas aquí.- todos asintieron al unísono.
Dejé las maletas en el suelo y coloqué mi cabello con gran esmero.
-Voy a comer algo en la cafetería.- ¿Otro que se iba?

-Será mejor que subamos. Hay servicio de habitaciones por si quieres que te suban algo.- le miré con una sonrisa torcida, dando a enteder que, era posible que sucediese. Iba a moverme lo justo y lo necesario. Subí las escaleras, dejándome caer por la pared echa polvo, por el esfuerzo. El bandido dejó mi maleta en el pasillo y, antes de meterse dijo:
- Me voy a echar un rato.- y ya está. Me quedé sola en medio del pasillo y sin hacer nada.

Entré en el cuarto sofocada y me acerqué a la ventana para mirar el paisaje. He de admitir que las vistas, no estaban nada mal ¿Y ahora qué? suspiré mirando a mi alrededor. Deshice la maleta sin saber cuanto tiempo estaría en aquel extraño país y pasé la mano por cada una de mis prendas.

Mi mente empezó a idear sin medida alguna. Caminé de nuevo hacia la ventana, en procesión. Abrí la cristalera despacio y asomé la cabeza, dejando caer la vista hacia abajo. Tres pisos. No era demasiado alto. Lástima...

De pronto oí un sonido poco común, procedente de la habitación. Era como un correteo discreto y pequeño. Me acerqué a la cama. No, no viene de aquí. Luego a la mesilla de noche. Tampoco... luego al armario del fondo. Parecía proceder de detrás del mueble. Corrí el armario con dificultad descubriendo la sorpresa. Dios mio... que... asco... Un ratón se había colado en mi habitación. No me daban miedo los bichejos pero... no pensaba dormir con esa cosa dentro. Así que, cogí una madera suelta del armario y empecé a golpear sin ton ni son, con poca puntería. Sólo conseguí dar a la pared, de forma sonora y estridente. Pero me importaba menos que nada, si molestaba a alguien. Tenía que terminar con aquel bicho inmundo.

Alma Dupont
Humano - Clase Alta
Humano - Clase Alta

Mensajes : 454
Fecha de inscripción : 02/09/2010
Edad : 28

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Tristán Evans el Mar Dic 14, 2010 2:23 am

Creo que cogí el sueño mucho antes de lo que me imaginé, era un sueño confuso y caótico, como si realmente estuviera despierto, en el barco aquel, como si se tratase de una humareda, Alma aparecía quejándose como de costumbre, hasta en sueños, el subconsciente es juega malas pasadas. Mi cuerpo se relajó dejándose ‘levitar’ muy lejos de allí, en otro flash reviví buenos momentos que me obligaba a guardar en lo más profundo de mi memoria. Pero demasiado pronto esos recuerdos se desvanecieron, su causante: unos golpes infernales al lado de mi cabeza. Me levanté de golpe, cagándome literalmente en todo lo habido y por haber. ¿Quién sería? Salí de la habitación echando leches, a punto de tirar todas las puertas a bajo. Los golpes procedían de la puerta contigua, intenté serenarme antes de entrar, pero fue imposible. Di una patada a la puerta y ésta se abrió de par en par, y allí estaba la maldita dando golpes en la pared.
-¡Alma!- Grité desesperado para que parase. -¿¡Qué demonios intentas!?- Me acerqué a ella acelerado, quitándole el tablero que sostenía en las manos.
-¿Lo haces a propósito o qué? ¿Esta es tu manera de agradecer las cosas?-
suspiré excitado, volviendo la cabeza al mueble, que parecía estar corrido, ¿no tiene nada mejor que hacer? Bajé la vista encontrado a un ratón atemorizado.
-¡¿Por esto?!- Me pasé la mano por la cabeza mirándolos a ambos sin entender, y muerto de sueño. –Mira cómo lo tienes…es que ¿no te da lástima? ¿Dónde tendrás el corazón?- Me agaché para coger al ratón del rabo, no me dio asco, aunque de haber sido una rata quizá lo trataría de distinta manera. En ese momento un botones se asomó por la puerta:

-¿Qué ocurre?- Preguntó antes de verme con el pequeño animal, que luchaba por escaparse justo en la dirección de Alma.
-Te podrás imaginar el qué…- Me acerqué al botones que se quedó colorado y sin saber qué decir.
-¿Qué…qué haréis con eso?
-Abre las manos.- Le ordené.
-No…- se atrevió a contestar. Me acerqué más a él haciendo que se quedase en el pasillo, con un movimiento rápido metí al roedor en su bolsillo. -¡No! – exclamó asqueado el pobre. Ya sé que él no tenía la culpa del incidente, pero fue una escena de lo más cómica.
-Sobra decir que rellenaré una amonestación sobre esto.- Fingí una sonrisa y cerré la puerta en sus narices.

–Te creí por alguien más valiente, querida.- Me metí en su baño para lavarme las manos. –Seguro que estarás atemorizada, ¿quieres que me quede velando tus sueños?- reí con sorna, volviéndome hacia ella. –Es igual me quedaré aquí por si a tu amigo le da por volver.- Me senté en su cama antes de tumbarme. –Vaya, esta es mucho más cómoda que la mía.- comenté tumbando boca abajo. – Compórtate ¿quieres?- cerré los ojos dispuesto a dormir.

Tristán Evans

Mensajes : 355
Fecha de inscripción : 17/09/2010
Edad : 33
Localización : La Clave de Sol

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

default Re: Periplo Musical (Alma D.)

Mensaje por Contenido patrocinado Hoy a las 8:54 pm


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.